El templo de la cuchara es nuevo restaurante en Algeciras. Nuevo, al menos, en el momento de escribir estas líneas. Ayer por la noche cené allí por primera vez con unos amigos. Hacía tiempo que quería ir y no me arrepiento.
Este restaurante propone diferentes platos, muchos de ellos especialidades riojanas. Pero también se pueden encontrar platos tradicionales a los que el paladar andaluz está más acostumbrado. La carta de vinos es también muy interesante. Una vitrina expone ciertas botellas. Recomiendo fijarse en la fecha de algunas de ellas.
Algo poco habitual: los postres son caseros. Pero, cuidado, pues aunque entres con ganas de probar su rica tarta de chocolate, quizá salgas con las mismas ganas (de hecho, lo de rica lo digo sin saberlo). Y es que no todo se hace todos los días, al menos en cuanto a postres se refiere. El motivo es sencillo: los productos son frescos. Lo que comes en este lugar se ha hecho el mismo día que lo consumes.
Un punto más a favor de este restaurante: la simpatía, humor, dedicación y amabilidad de su personal. Cuando uno va a un restaurante se alegra de que las personas que trabajan allí se tomen el tiempo de estar contigo, de explicarte la carta con cariño.
El ambiente del restaurante es agradable. Lo único que me parece que sobra es el televisor en una de sus paredes. En su lugar pondría un cuadro y, como ambiente, música a un volumen que permita hablar sin gritar. A ser posible jazz.
Un lugar muy recomendable por todo lo dicho.

