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Heladería Venecia

 Tomar un helado casero en Algeciras es posible. En Getares hay dos heladerías que están muy bien. En una de ellas hacen un helado con sabor piruleta. Si eres un niño y tienes el suficiente poder de persuasión o consigues aflorar la sensibilidad de la camarera, puedes llevarte también la piruleta. Es quizá una de las mejores heladerías de Algeciras.

 En Algeciras ciudad está la heladería-crepería Venecia. Aunque el lugar en el que se encuentra situada no es lo mejor, cerca de la autovía, frente al centro comercial Puerta Europa, justo al lado del parque acuático, tiene una agradable terraza donde tomar el sol mientras disfrutas de tu helado. 

 Los sabores que proponen son variados y los precios razonables. No he probado aún las crepes, que hacen dulces y saladas, pero tenían buena pinta. El mobiliario interior es moderno, las paredes están pintadas con colores divertidos y agradables. El personal que atiende es simpático. Es un buen lugar para relajarse en la ciudad.

Noches del mundo

Hacía tiempo que quería ir a ver la exposición de fotografías de Antonio Muñoz Chico, en la Delegación de Juventud de Algeciras. No quería ir solo porque quería compartir este momento con otras personas, intercambiar impresiones, dialogar en torno a una idea... Pero al final tuve que ir solo y me guardé, por una tarde, mis pensamientos, ocultando mi decepción frente a una exposición que me esperaba más interesante.

 Lo que más me ha llamado la atención de estas fotografías es la pasión por viajar de su autor. Hay algunas que son impresionantes, como la vista de Manhattan desde alguna colina, pero no es la fotografía lo que impresiona, ya que la ciudad en sí debe serlo. Las imágenes del puerto de Algeciras al atarceder, con sus grúas enfrentándose al sol, también me impresionan, pero no más que el propio paisaje...

 La concepción del espacio dedicado a esta exposición me parece casi una falta de respeto al autor y al visitante. Concretamente, para apreciar de cerca una de las fotografías tuve que pelearme con una silla tirada en el suelo...

 Sin más.

El Parque del Centenario

  El Parque del Centenario es un lugar curioso. Tiene cierto aspecto de parque "abandonado" y al mismo tiempo es un lugar agradable para pasear mientras ves Gibraltar, Algeciras y el norte de África. Esto último es lo que más me interesa. Es una característica de Algeciras: en pocos minutos llegas a un lugar con vistas impresionantes hacia otros lugares del mundo.
  Sin embargo, el parque se encuentra rodeado de urbanizaciones que en verano se llenan de turistas y playeros. Curiosamente esto no afecta demasiado al paisaje, que sigue siendo hermoso. En el centro del parque hay una torre metálica a la que se puede subir libremente y acceder a unas fantásticas vistas desde lo alto. Lo bonito no es el parque en sí, sino lo que se puede ver desde él. Es como Algeciras, la ciudad misma no es particularmente bella, pero desde aquí se puede ir a lugares increíbles sin necesidad de pasar un día entero en la carretera.

  En este parque se encuentra la asociación cultural Osmundasur, que organiza conciertos en el mismo parque y otras actividades.



Esencia

 Ayer por la tarde fuimos al Spa Esencia por primera vez, y quizá por última... Personalmente encontré que sus servicios, a pesar de tener un precio razonable, no están destinados principalmente a conseguir el bienestar del cliente y, por extensión, el enriquecimiento económico (y quizá personal) de sus propietarios. Hubo varios detalles que me llamaron la atención. 

 Escogimos un recorrido de las instalaciones con bebida y masaje local de 20 minutos. Al llegar nos mostraron amablemente las instalaciones y su funcionamiento. En la primera de ellas, una piscina con agua salada, hay un agujero en una de las paredes que, aunque supongo que es normal, aspira cualquier parte de tu cuerpo que pongas cerca. La segunda de las instalaciones, un jacuzzi, es sin duda la mejor de todas, pero no por ello excelente. Permite dos tipos distintos de chorros que uno mismo puede cambiar. La tercera de las instalaciones es una sauna. Encontramos que la temperatura no era muy alta (¡hay que ahorrar energía!) y me llamó la atención que el hilo musical era un autoradio incrustado en una caja de madera. Por cierto, la música estaba demasiado alta. La última de las instalaciones era un hamman. Cuando nos mostraron su funcionamiento se veía claramente y nos indicaron que pasaríamos calor. Cuando entré, yo solo, porque la persona que me acompañaba ya estaba en el masaje final, no se veía nada y hacía más frío que en la calle.

 El masaje es sin duda la parte del recorrido que realmente merece la pena. Elegí la espalda y la chica lo hizo muy bien. Fue un masaje suave y relajante.

 Se me olvidaba: el té que tomamos estaba casi frío y excesivamente azucarado. También había un servilletero que imagino les habrían prestado en alguna cafetería, con su "gracias por su visita" incluído en las servilletas.

 Lo mejor de todo: la amabilidad de las trabajadoras, aunque quizá en algún momento fueron un poco rudas (vinieron a buscarnos para el masaje cuando estábamos en la sauna y abrieron la puerta de par en par dejando entrar todo el frío...). Bueno, mejor lo dejo ya...