La Feria del Libro

 Como en muchas ciudades, en Algeciras hay una Feria del Libro. Se parece mucho a cualquier feria de estas características: stand del Ayuntamiento poco actractivo, precios a veces exagerados, no marcados en los libros, a medida de la cara del posible comprador, encuentros literarios sin publicidad, escasa o nula publicidad de la propia feria en lugares estratégicos (véase la fundación Jose Luis Cano, organizadora del evento...), etc.

 Los stands de esta feria son los habituales, nada especial, aunque uno en particular propone música en vinilos de 33 y 45 rpm a precios módicos en general, otros un poco más caros. Este mismo stand se diferencia un poco del resto porque podemos encontrar en él libros de varios géneros de segunda mano a precios económicos, además de los clásicos libros de Historia, masajes, cócteles, etc. En este stand compré dos artículos: El ladrón honrado, de Fedor Dostoievski y Return to forever, de Chick Corea. Sobre la novela de Dostoievski aún no puedo hablar pues apenas he comenzado su lectura. El album de Corea me ha gustado mucho. Le acompañan músicos como Airto Moreira, Stanley Clarke o Flora Purim. El disco estaba un poco rayado, pero sólo superficialmente. Se lo dije al vendedor, quien se sintió un poco contrariado. Excepcionalmente escribió su teléfono personal en una tarjeta de la librería y me pidió que le llamase cuando lo hubiese escuchado para confirmarle que todo estaba bien. Así lo hice.

 Es una pena que una feria como esta, que podría ser un lugar de encuentro de los ciudadanos, independientes de sus instituciones y generar diálogo y momentos para compartir, situada en un lugar tan céntrico como la Plaza Alta, no reúna un alto número de visitantes un viernes por la mañana. Mientras tanto, los alrededores están llenos de tiendas y bares cuyos numerosos clientes observan, desde lejos, los puestos de la feria como si de algo extraño se tratase. Es comprensible, todos nos decantamos por los valores seguros. Quizá tendríamos que arriesgarnos un poco más y acercarnos a lo diferente...yo también.

Noches del mundo

Hacía tiempo que quería ir a ver la exposición de fotografías de Antonio Muñoz Chico, en la Delegación de Juventud de Algeciras. No quería ir solo porque quería compartir este momento con otras personas, intercambiar impresiones, dialogar en torno a una idea... Pero al final tuve que ir solo y me guardé, por una tarde, mis pensamientos, ocultando mi decepción frente a una exposición que me esperaba más interesante.

 Lo que más me ha llamado la atención de estas fotografías es la pasión por viajar de su autor. Hay algunas que son impresionantes, como la vista de Manhattan desde alguna colina, pero no es la fotografía lo que impresiona, ya que la ciudad en sí debe serlo. Las imágenes del puerto de Algeciras al atarceder, con sus grúas enfrentándose al sol, también me impresionan, pero no más que el propio paisaje...

 La concepción del espacio dedicado a esta exposición me parece casi una falta de respeto al autor y al visitante. Concretamente, para apreciar de cerca una de las fotografías tuve que pelearme con una silla tirada en el suelo...

 Sin más.

El Parque del Centenario

  El Parque del Centenario es un lugar curioso. Tiene cierto aspecto de parque "abandonado" y al mismo tiempo es un lugar agradable para pasear mientras ves Gibraltar, Algeciras y el norte de África. Esto último es lo que más me interesa. Es una característica de Algeciras: en pocos minutos llegas a un lugar con vistas impresionantes hacia otros lugares del mundo.
  Sin embargo, el parque se encuentra rodeado de urbanizaciones que en verano se llenan de turistas y playeros. Curiosamente esto no afecta demasiado al paisaje, que sigue siendo hermoso. En el centro del parque hay una torre metálica a la que se puede subir libremente y acceder a unas fantásticas vistas desde lo alto. Lo bonito no es el parque en sí, sino lo que se puede ver desde él. Es como Algeciras, la ciudad misma no es particularmente bella, pero desde aquí se puede ir a lugares increíbles sin necesidad de pasar un día entero en la carretera.

  En este parque se encuentra la asociación cultural Osmundasur, que organiza conciertos en el mismo parque y otras actividades.



Otro concierto en Farándula

 14 de abril, sábado. 23:30 horas. Una vez más, por casualidad, en la puerta de la sala Farándula, nos enteramos de que hay un concierto. Esta vez se trata de dos grupos: Origin of Simmetry, que además de tocar algunos temas propios en español, hicieron un tributo al grupo Muse; y Radiola, grupo de Murcia estilo pop-rock.

 Hemos ido varias veces a Farándula y siempre me deja la misma sensación: es una sala de conciertos pero tengo la impresión de que se repiten musicalmente. Les va el estilo Indie y lo explotan al máximo. Los precios de los conciertos son económicos y suelen incluir una bebida. Hay cierto afán de mostrarse, desde mi punto de vista, en esta sala. El dueño hace su entrada una vez iniciado el concierto y llama la atención. Es un relaciones públicas y, cuando hablas con él, tienes la impresión de que se encuentra en otra esfera.

El Querido

     El Querido es un bar argentino. Es pequeño y acogedor. La primera vez que fui me contaron que tuvieron que cerrar una temporada por problemas técnicos que ya han resuelto. Es decir, que llevan poco tiempo abiertos, desde Navidad.

     El ambiente es muy agradable y su personal lo es aún más. Se trata de un restaurante de comida mediterránea, aunque incluye en su carta algunos platos tradicionales argentinos. Al llegar suelen proponer una mantequilla "de la casa" que merece la pena probar junto a buen vino.

     El Querido tiene una ventana que da a la calle con una repisa y un cenicero. A veces se para gente en esta repisa y hablas con ellos. Eso es lo que nos ocurrió hace unos días: une señora que llegaba cansada quería una bebida isotónica azul de limón y no quiso entrar a pedirla, sino que nos pidió que lo hiciéramos nosotros. Lamentablemente no tenían esa bebida en el bar.

     Lo dicho, es un lugar excelente y nuevo en Algeciras para comer algo distinto en un ambiente muy agradable, con un personal atento y sonriente.