Cuando llegamos al bar había un grupo de amigos cantando. Serían 6 ó 7 personas, entre 35 y 40 años. Fue una noche estupenda, compartimos canciones y risas. El dueño del bar cantó un par de temas, mucho mejor que nosotros.
El repertorio de canciones es muy amplio y en varios idiomas. El equipo de sonido es bastante bueno. Organizan un concurso de karaoke a nivel internacional. Es un lugar distinto de Algeciras y una buena alternativa a las fiestas populares. Uno de los pocos bares que se arriesgan a abrir cuando todo cierra por la "fiesta grande" de la ciudad.